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Crítica «Death Race: La Carrera de la Muerte»

octubre
17th
member
alberto

Título original: «Death Race»
Director: Paul W.S. Anderson
Guión: Paul W.S. Anderson y J.F. Lawton
Reparto: Jason Statham, Joan Allen, Tyrese Gibson, Ian McShane,
Natalie Martinez, Max Ryan, Jacob Vargas, Frederick Koehler, Justin Mader, Jason Clarke, Robert LaSardo y Robin Shou
Fotografía: Scott Kevan
Música: Paul Haslinger
Producción: Paul W.S. Anderson, Jeremy Bolt, Roger Corman
y Paula Wagner
Productoras: Impact Pictures, Relativity Media, Cruise/Wagner Productions y H2S2 Filmproduktionsgesellschaft
Distribuidora: Universal International Pictures
País: EEUU
Año de Estreno: 2008
Duración: 89 min.

La violencia y la velocidad son los ingredientes principales de “Death Race: La Carrera de la Muerte”, una cinta cargada de acción escrita y dirigida por Paul W.S. Anderson (“Resident Evil”, “Horizonte Final”), todo un especialista en el género. La protagoniza otro habitual en este tipo de filmes en el que prima más la espectacularidad que el guión: Jason Statham (“Transporter”, “El Asesino”).

La historia se ambienta en un futuro cercano en el que el paro ha alcanzado cotas impensables, al igual que el número de presidiarios. Tal es así que ahora las cárceles son administradas por empresas privadas, de modo que obligan a los reclusos a participar en violentos enfrentamientos que luego retransmiten por televisión de pago. El objetivo es conseguir la máxima audiencia a cualquier precio. Por eso, en cuanto disminuyó la audiencia de los combates, los sustituyeron por carreras de coches armados con ametralladoras y diversos mecanismos de defensa, como emisores de aceite y humo. Si un preso consigue vencer en cinco carreras, gana la libertad.

“Death Race” es un remake de una película de mismo título, estrenada en 1975 y protagonizada por Sylvester Stallone, como así lo indica en los créditos. En nuestro país se tituló “La Carrera de la Muerte del Año 2000” y era aún más violenta si cabe, porque los pilotos ganaban puntos extra si atropellaban peatones. Este planteamiento sirvió de base también para un videojuego polémico como pocos: “Carmageddon”, que llegó a conocer dos secuelas, dado el tremendo éxito que cosechó. No obstante, la cinta no es tan cruenta o sádica como cabría esperarse. Sí, hay sangre, pero no en demasía y tampoco se hace un hincapié excesivo en ella, algo que sí ocurría en las mencionadas referencias.

Con un guión así, poco habría que esperar. Y en efecto, se cumple que ningún aspecto destaca especialmente, salvo los apartados técnicos. En términos de efectos especiales y secuencias de acción, la película rinde a gran nivel. La ambientación también está muy lograda. Sin embargo, hay que criticar el excesivo movimiento de la cámara, el fallo más común en la actualidad en el género. El espectador será incapaz de apreciar en su totalidad lo que ocurre en pantalla. Al menos se emplea de vez en cuando la cámara lenta, pero la mayor parte del metraje posee un ajetreo realmente vertiginoso y mareante.

La música tampoco es una obra maestra. Cumple con su cometido de favorecer la ambientación y enfatizar las escenas de riesgo por medio de sonidos electrónicos y sintonías rock/hip hop, pero sin grandes alardes. Se nota, desde el primer momento, el estilo vanguardista de su compositor, Paul Haslinger (“Shoot´em up”, “Underworld”).

En conclusión, “Death Race: La Carrera de la Muerte” gustará a los devotos de ese subgénero en el que el verdadero protagonista no son los personajes o el guión sino un deporte violento, como, por ejemplo, “Rollerball” o “Perseguido”. Por tanto, los elementos más relevantes son la acción y la violencia. Imprescindible para los amantes de los videojuegos; nada recomendable para los cinéfilos.


date Posted on: viernes, octubre 17, 2008 at 12:01 am
Category Críticas de cine, Textos.
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2 Responses to “Crítica «Death Race: La Carrera de la Muerte»”

  1. Daniel 009

    se escucha prometedora, para pasar un rato frenta a la pantalla, lo que me llama mas la atencion son las armas, ya que sin duda recuerdan mucho al «batimovil», kitt el auto increible o los distintos autos que James Bond a usado en sus aventuras.

    octubre 20th, 2008 at 6:22 am
     
  2. alberto

    Pues sí, en el aspecto de los coches se parece a las pelis que citas. Eso sí, es mucho más cruenta y violenta.

    octubre 20th, 2008 at 8:15 am
     

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